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Titulo Sociedad

FRANCISCO J. GÓMEZ

Francisco J. Gómez  

Era finales de 1999 cuando Lázaro Talaya me comentaba su idea de formar una Sociedad para crear un entorno donde los practicantes de artes marciales filipinas pudieran libremente probar sus habilidades en situaciones extremas como es la lucha con palos reales a contacto total y sin protecciones, salvo las de las manos y la cabeza. Desde el principio sentí que debía apoyar el proyecto por la seriedad que emanaba de su propuesta.

Pronto se creó la Sociedad de los Guerreros, que en un principio se llamó "The Eskrima Warriors Society", y que estaba dirigida por Lázaro y por el tristemente desaparecido Toni Tébar, un verdadero guerrero.

 
Logo Sociedad
       

Ya han pasado unos años, la Sociedad ha ido estructurándose cada vez más mejorando su funcionamiento, y a aquel reducido grupo de pioneros se le han añadido otros con las mismas ganas de probarse y mejorar como artistas marciales y comprender que las peleas de la Sociedad son algo más que probar lo bueno o malo que es uno, es algo más trascendental, los lazos surgidos entre los miembros son inquebrantables, existe un sentimiento de unión entre ellos, un apoyo total de los unos en los otros que aparta el propio ego en beneficio de los demás. Para alcanzar el estatus de Ulubalang (guerrero de élite), no sólo hay que haber hecho un número elevado de peleas y con distintas armas, el guerrero tiene que estar dispuesto a proteger a la Sociedad, por ello el Ulubalang se convierte en protector de la Sociedad y forma parte del Agurang (Consejo de los mayores).

Yo tengo que agradecer a Lázaro que me incluyera en este alto órgano de la Sociedad, para mí es un gran honor que aprecio enormemente, pues tengo un gran respeto por todas aquellas personas que se baten libremente en la Sociedad, sin más pretensiones que las de mejorar como artista marcial y como persona, a través de esas duras experiencias. Ser miembro del Agurang es un gran honor que sin duda no merezco, pero estoy enormemente agradecido por ser parte de él.

Lázaro decidió concederme el estatus de Tagaturo ng Mandirigma (Entrenador de Guerreros), estatus que posteriormente se convirtió en Tagaturo Ng Ulubalang. Este es un estatus del cual me siento muy orgulloso porque no depende de mí, sino de mis alumnos, de todos aquellos que forman parte de esta Sociedad, que la mantienen con su apoyo, sudor y adrenalina; de los cuales estoy orgulloso porque pertenecen a ella con honor.

Lázaro y yo somos compañeros de entrenamiento desde hace varios años, y aunque yo nunca he dejado de entrenar e investigar, tengo que agradecerle el haber despertado en mí las ganas de entrenar que tenía un tanto dormidas, las ganas de mejorar como artista marcial y ser mejor persona.

Son muchas las cosas que tengo que agradecer a este hombre, pero si de todas ellas tuviera que destacar una, esta sería, ser mi amigo.

   
         
 

Estatus: Tagaturo Ng Ulubalang.

Miembro del Agurang